Artículos

OS PRESENTO A MARIANO

Existen diferentes formas de comunicarnos, aunque damos por sentado (al menos los oyentes) que la palabra es la única de ellas. A veces la palabra no es lo más útil para que nos comprendamos, por ejemplo cuando no hablamos el mismo idioma. Pero esta traba, es cuanto menos de las menores. Decidí estudiar lengua de signos, porque existe un colectivo cuya comunicación depende de conocer este sistema y que sea cuanto más universal mejor. Es como cualquier otra lengua, la necesitas para poder comunicarte con ellos, como puede ser el inglés cuando viajas… Luego conocí a Mariano, él no tiene audición, pero tampoco vista, comencé a tomar conciencia de que existen un sinfín de colectivos en los que podríamos conceptualizar la comunicación de forma diferente a lo acostumbrados y a cada cual más compleja. Pero no me voy a enrollar, hoy en especial, quiero hablaros de Mariano.

Imaginaros por un momento que perdéis el oído y la vista, ¿a qué queda reducido vuestro entorno y relaciones con los demás? Parar de verdad un momento y reflexionar sobre ello. ¿Te imaginas? Deja de leer un momento, cierra los ojos y anula tus dos sentidos…

 Solo sería posible que os comunicaseis con las personas de vuestro alrededor que conocen la lengua de signos apoyada (o más en concreto el sistema dactilológico que se desprende de la lengua de signos y es la combinación de veintidós formas de colocar la mano, una por cada letra del alfabeto e ir asociando y ampliando señas de la LSE para dar rapidez a la comunicación), yo antes de conocer a Mariano, lo desconocía. Una tarde en un café con él, me enseñó más en dos horas de lo que podéis imaginaros… Fue de las experiencias más gratificantes de mi vida. Se me pone el vello de punta al recordarlo. Me parecía mentira que realmente no me oyese ni viese, a veces, pensaba que me mentía… Pudimos mantener una buena y distendida conversación, hablamos de temas de interés común y nos reímos muchísimo. Pero poco a poco me fui dando cuenta de la realidad… Mariano está muy limitado, no por su culpa, si no por la nuestra. Él tiene pocas formas de socializarse si alguien no muestra interés por ello, de conocer gente nueva, de tener una agradable conversación. Esta realidad me resignó y quiero cambiarla.

Así que quiero presentaros a Mariano, no yo, realmente me gustaría que le conocieseis vosotros mismos. Aun así no me quedaré con las ganas de decir que es un hombre sumamente alegre, culto, con estudios universitarios, porque la capacidad no se localiza en la agudeza de los sentidos sino en la misma esencia de la mente humana, inteligente y pionero como sordociego en una larguísima lista, que él os contará si estáis interesados. Tampoco me quedo con las ganas de resaltar su maravilloso sentido del humor, me dejo alucinada. QUIERO, DESEO CON MUCHAS GANAS DE VERDAD QUE TODO EL MUNDO CONOZCA A MARIANO.

Yo le embauqué en esto, le dije que iba a escribir sobre él y que seguro que eso nos llevaba a que conociese gente nueva. La misma tarde que le conoces te enseña y puedes mantener una conversación con él, es realmente fascinante.

Me cuesta imaginar cómo sería acostarme y levantarme día tras día queriendo, como él, conectar con el mundo y no poder hacer nada para ello. Pero sobre todo, que enorme frustración, que el mundo no haga nada para mejorar esta situación.

Una persona con todas las aptitudes y actitudes necesarias y sobre todo con las ganas de compartir que él tiene y hasta ahora que no hubiese mucha gente conscientes de ello. Así que ahora si lo sabéis: Mariano está esperando a conoceros… Y yo tan motivada con esto voy a ponerle todo mi amor y mi empeño. ¿QUIERES CONOCER A MARIANO?

Recuerda que cada persona es un mundo y miles de millones de mundos compartimos un mismo planeta, evita que tu mundo sea pobre compartiendo experiencias nuevas con los demás.

PUEDES CONTACTAR CON MARIANO EN: rolokoke@icloud.com

Psicóloga Nuria M.A

Autoestima y pareja

Buenas, soy Nuria Moreno. Trabajo de psicóloga en el gabinete Psicomoray y una de mis aficiones es asistir a taller y conferencias y después escribir artículos psicoeducativos. En su mayoría tienen la intención de nutrirnos y ayudarnos en los aspectos más comunes de la vida:

Cómo tu autoestima se relaciona con tu pareja:

1. En las relaciones no existen las casualidades, existe la COMPLEMENTARIDAD.

Todo lo que encuentras tiene que ver con algo que tú haces (por ejemplo, si me como un bol de palomitas, tendré sed de una coca cola fría, no de un caldito de pollo caliente). Son sumamente importantes los movimientos que despliegas.

Ten en cuenta siempre que en pareja, 1+1 = 3 (tú, él/ella y nosotr@s) Deja de buscar tu media naranja, tú debes estar enter@, si no, estarás creando una relación de dependencia.

 No necesitas de nadie. Sobre todo debes de dejar de poner la mirada en el otro constantemente (“¿me habrá escrito?, ¿por qué me dice eso?, ¿habrá llegado a casa?…”) Estar relajad@ y no analizando lo que hace o dice el otro, por miedo a que no vaya a quedarse (se vaya). Esto lo haces porque aprendiste que tenías que adaptarte a la vida del otro para poder quedarte en ella, lo cual es una creencia errónea, que aboca a las relaciones al fracaso por pérdida de esencia personal.

Colocar al otro en un altar es convertirle en alguien a quien necesitamos. Si uno tiene poder, no necesita estar con alguien que tenga más que uno mismo (eres responsable únic@ y direct@ de tu vida). Y si eres el/la que tiene todo el poder, tampoco conseguirás ser una naranja entera, si buscas a alguien que esté preocupad@ todo el tiempo por ti, llenándote de cuidados, además no es tu cometido hacerte cargo de nadie a medio hacer. En conclusión, la pareja no está para cubrir sus necesidades, si no para disfrutarla complementariamente, teniendo cada una de las partes la capacidad de cuidado personal completo.

No tienes que pulir a nadie. No tienes que cambiar a nadie (de querer hacer estar cosas, atraerás como parejas a inmadur@s emocionales). No tienes que educar a nadie. No tienes que necesitar a nadie… Tienes que encontrar a alguien que esté a tu mismo nivel.

2. Deseo una relación fácil:

Todas las personas llevan a cuesta sus mochilas, igual que tú. En la mochila de cada uno de nosotr@s se encuentra un/a niñ@ que te condena a seguir en su propio bucle. Hace años ese/a niñ@ tuvo unas necesidades que no fueron satisfechas (no hace falta una infancia/adolescencia difícil, tod@s como niñ@s, hemos tenido necesidades no cubiertas). Muchas veces nuestro sistema interno conecta con esa parte y nos convertimos en un/a niñ@ herid@ e insegur@, a la que callamos cuando viene (ya que no nos gusta lo que dice y pide). Pero no debemos obviar a ese/a niñ@, tenemos que dejar de rechazarle, tenemos que dejar de silenciarle y guardarle en el baúl de los recuerdos en el que lleva tanto tiempo (ya que es por ello que cuando le/ la dejas salir quiere que le/la hagan feliz, que le/la hagan sentir plen@, que le/la den todo lo que quiere). Heridas tenemos tod@s (no tienen que ser traumas enormes, si no pueden ser por ejemplo emociones no resueltas).

Deja de ser demasiado exigente y de acallar tus heridas, toma contacto con tu niñ@ interior, visualiza cuáles son sus carencias y con qué actos está actualmente dando respuestas erróneas en su vida y cámbialas. Por un momento de larga reflexión tienes que enfocarte en aquello que sentiste hace años (p.e. Mía, cuando era niña los viernes esperaba a que su padre fuera a buscarla, pero a veces iba su abuelo por que su padre no podía. Ella buscó entonces su fórmula para llamar la atención de su padre: sacar buenas notas, no dar problemas, mostrar solo emociones positivas… y actualmente esa niña toma las riendas de sus relaciones haciendo lo mismo, trata de destacar en todo lo que hace, muestra cual máscara actitud siempre positiva y de capaz de todo… y esto le hace perder su esencia y terminar sucumbiendo en su relación).

No dejes que el/la niñ@ se haga con el control, júntate con él/ella, haz equipo, dale tú lo que él/ella necesita y no dejes que sea el conductor si no el copiloto de tu vida.

3. Frustración

Generalizar las frases negativas sobre las relaciones (“tod@s son iguales, los principios siempre van muy bien pero luego nada, no voy a encontrar nunca a nadie”…), culpar hacia afuera, señalar siempre al exterior como culpable hace que:

Cuando culpas el exterior te reflejas en él, aquello que criticas te convierte en parte de ello. Empieza a mirarte a ti mism@, desde la posición de frustración y desesperanza no vas a hallar nada de lo que buscas, toma una actitud positiva, inicialmente en tu propia reconstrucción, posteriormente céntrate en ser tú mism@ y aprende a ser selecti@ en tus relaciones. Es así como se empieza a construir.

–> PREGUNTA POR NUESTRAS SESIONES Y TALLERES DE AUTOESTIMA:

658 09 16 98 (LLámanos o envíanos un WhatsApp).

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: